viernes, 18 de septiembre de 2015

La llegada de Elvis a Las Vegas


La llegada de Elvis a Las Vegas fue un boom que consiguió reverdecer una ciudad que empezaba a dar síntomas de agotamiento en la oferta de entretenimiento que siempre la ha caracterizado.

El Rey del Rock todavía no se había sentado en el trono. Llevaba una década haciendo cine, un puñado de películas que la crítica consideraba mediocre. Aunque tengo que decir que personalmente me encantan... (De niño, las ponían los viernes, y mi madre me dejaba verlas porque no había cole al día siguiente. Era muy canijo. Así que son mi primer contacto con el cine. Además Elvis tenía algo que me dejaba embobado mirando la tele).

A lo que iba, que su música seguía despertando pasiones, pero después de una década sin dar apenas conciertos, las pasiones ya no las despertaba en la jovencitas. El Elvis de finales de los '60 ya no era el joven pícaro que las enamoraba.

Elvis y Las Vegas a finales de los '60

Y Las Vegas había experimentado un gran bajón en cuanto a número de jugadores antes de empezar la década de los '70. El espectáculo estaba en decline. El Rock era el movimiento cultural por excelencia, pero no cuadraba demasiado con la imagen de la ciudad. Ya no digamos el incipiente movimiento hippie. Sí, había conciertos esporádicos de importantes bandas de rock, pero Las Vegas necesitaba carnaza diaria: los jugadores no podían dormir, la ciudad no descansaba ni por semana. En eso no ha cambiado.

En cuanto a El Rey... el creador del rock empezaba a estar en declive. Relativamente, claro. Las portadas eran para Los Beatles, Bob Dylan hacia crítica política y social con su música... Y en cuanto a escandalizar, Elvis había sido el primero, pero la sociedad ya no era tan conservadora como cuando cantaba el Heartbreak Hotel. Ahora el lagarto que se encargaba de agitar a las masas era Jim Morrison, un tipo cargado de ideales que no tenía miedo a nada.

Elvis con el traje blanco
Elvis vestido como El Rey (Wikipedia)

Elvis se vistió como El Rey con su famoso traje.

Reinventarse o morir en la cuneta. Ser un segundón no entraba en la ecuación. Así qué Elvis tuvo una idea. Quiso dejar el cine y volver a los conciertos. Pero a lo grande. Se vistió con un kimono blanco al que pegó estrellas, se engalanó de oro, se puso gafas de sol, se dejó las patillas largas... Hoy es una imagen icónica. Sin embargo, tiene mérito, le echó pelotas: podría haber hecho un ridículo espantoso y tirar por la borda su carrera.

La expectación que levantaron los conciertos de su regreso fue tremenda. El Coronel Parker -su representante- consiguió un contrato para dos conciertos en el International Hotel de Las Vegas. Esto le abrió las puertas de la ciudad. 

El vídeo muestra el contrato de Elvis para actuar regularmente en el casino International Hotel de Las Vegas en 1969. Puede verse a El Rey firmando mientras el casino estaba en construcción.

Elvis firmando el contrato para actuar en el International Hotel

Parker preparó un concierto enorme, lleno de presión. Mientras se preparaba, el cantante escuchaba los gritos de la multitud. No las tenía todas consigo. Parece que en los camerinos el cantante tenía miedo escénico. Se armó de valor, y entonces se enfundó ese novedoso y llamativo traje. Saltó al escenario y el público enmudeció. Elvis empezó a cantar con la misma energía de sus primeros conciertos.

Volvía para desatar la locura. Una vez más. 


Suspicious Minds en el International Hotel, 1970

Se vistió como un rey y Las Vegas descubrió a su Mesías. La ciudad empezó a girar entorno a El Rey del Rock. Se colgaban los carteles del Todo Vendido para cada concierto, un día sí, y al siguiente también. La ciudad florecía de nuevo, al mismo tiempo que la fama del cantante se multiplicaba. América lo declaró su Rey. 

Elvis no sería hoy uno de los personales más importantes de la historia contemporánea si no se hubiese vestido ese llamativo traje y no hubiese desatado la locura por tercera vez. Ahora conocemos un artista que reinó en sus tres etapas: la creación del rock, el actor de Hollywood (aunque no lo acompañó la crítica, sí el público) y El Rey de Las Vegas.

Si quieres profundizar más en la figura de Elvis, en su llegada a Las Vegas, en sus problemas personales con Priscilla que detonaron su declive... En fin en la figura más icónica de la historia moderna, visita nuestro artículo La Vida de Elvis Presley en Las Vegas.


La Vida de Elvis en Las Vegas

Resumen del artículo:

Si hay un icono que ha descubierto la vida eterna, ése es Elvis. Sigue actuando de casino en casino, en la ciudad que conquistó y ayudó a revivir, y nadie se lo cree. Se disfraza de él mismo, y le cuela.

En AQuemarropa, escribimos lo que ningún otro medio se atrevería, lo que sólo algunos intrépidos han gritado al mundo, con rabia y fuerza, aún sabiendo que los tildarían de locos: Elvis vive, es de los elegidos. No todos somos El Rey, no todos podemos ser inmortales, no hay sitio para tantos hombres en Las Vegas.

Para ir digiriendo esta primicia, os vamos a contar lo que significó Elvis para Las Vegas, y cómo fue su vida en esta ciudad, alejado de Graceland. En el artículo principal, entraremos en su última etapa y en uno de los detonantes de su declive: el final de su matrimonio con Priscilla.

¿Qué tiene que ver Chuck Norris en este capítulo de la vida de El Rey? En serio, hay una leyenda que dice que Priscilla le puso los cuernos a Elvis con Chuck Norris. ¿Qué hay de cierto? No mucho, pero sí algo. Si es verdad, no ha transcendido, pero Priscilla se había apuntado al gimnasio de Chuck Norris. Y fue infiel a su marido con un asiduo del gimnasio del karateka rubio.

Quizás no todos sepáis la siguiente historia...


Caricatura de Elvis
La Vida de Elvis en Las Vegas